El grave caso de "colusión" por parte de las principales farmacias del país ha dejado de manifiesto la necesidad de contar con una normativa moderna que vele por la libre competencia en el mercado nacional.
Eso al menos planteó Iván Valdéz, doctor en economía del Centre for Competition Policy de Inglaterra y académico de la Universidad Central, quién precisó que las autoridades nacionales están obligadas a avanzar rápidamente en la legislación de competencia, con el objeto de que el país cuente con medidas concretas para investigar, analizar y sancionar este tipo de prácticas, "pero también con mecanismos para prevenirlas".
Añadió que en mercados con pocos productores, la posibilidad de “cooperación” es alta, ya que los beneficios de fijar precios altos son mayores debido a que aumenta la rentabilidad del negocio.
Comentó que los casos clásicos en que se observa “cooperación” son, además de la industria farmacéutica, la de la construcción (especialmente el cemento), la industria de los combustibles, transportes en todas sus formas (fletes, pasajeros) y en la industria aérea y transporte terrestre.
Respecto a cómo se debiesen compensar a los consumidores, explicó que en las legislaciones modernas se ha tratado de usar la regla del 3 a 1, es decir, “si la empresa obtiene $1 de ganancia la multa deber ser $3. En nuestro país, las multas son irrisorias, por lo que estimulan repetir estas acciones”.
En su opinión, la sanción moral también es importante. Más aún, cuando empresas como Fasa también compite en otros mercados de la región.
En tanto, Marcos Gómez, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, sostuvo que “la autoridad política debería fortalecer el accionar de la Fiscalía Nacional Económica y al Tribunal de la Libre Competencia. También es necesario profundizar la legislación en cuanto a la transparencia de precios en sectores donde exista una alta concentración de mercado”.
Comentó que los casos clásicos en que se observa “cooperación” son, además de la industria farmacéutica, la de la construcción (especialmente el cemento), la industria de los combustibles, transportes en todas sus formas (fletes, pasajeros) y en la industria aérea y transporte terrestre.
Respecto a cómo se debiesen compensar a los consumidores, explicó que en las legislaciones modernas se ha tratado de usar la regla del 3 a 1, es decir, “si la empresa obtiene $1 de ganancia la multa deber ser $3. En nuestro país, las multas son irrisorias, por lo que estimulan repetir estas acciones”.
En su opinión, la sanción moral también es importante. Más aún, cuando empresas como Fasa también compite en otros mercados de la región.
En tanto, Marcos Gómez, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, sostuvo que “la autoridad política debería fortalecer el accionar de la Fiscalía Nacional Económica y al Tribunal de la Libre Competencia. También es necesario profundizar la legislación en cuanto a la transparencia de precios en sectores donde exista una alta concentración de mercado”.

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