Periodista: Katia Hald
Luego de conocer la variación del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo en que el indicador llegó a 1,2%, la cifra más alta de los últimos 14 años, crece la expectativa de que el Banco Central (BC) eleve la tasa de política monetaria en su reunión de hoy.
Pese a que algunos entendidos son partidarios de que la mantenga, buena parte apuesta a que la elevará de 6,25% a 6,5% para dejarla en ese nivel hacia fin de año, debido a las crecientes presiones inflacionarias producto de la escalada internacional del precio del petróleo y de los alimentos.
Incluso existe cada vez más consenso de que la inflación nacional superará ampliamente la previsión de 4,7%, realizada por el instituto emisor en su último Informe de Política Monetaria (Ipom de mayo) para situarse en 5,5% o más al cabo de 2008.
Así lo arrojó la Encuesta de Expectativas Económicas del Central, correspondiente a junio, en que la corrección al alza de la inflación es la cuarta consecutiva en la proyección para este año observada por este sondeo.
En febrero la estimación era de 3,8%, en marzo de 4,3%, en abril de 4,4% y en mayo fue de 4,7%. Mientras que en la encuesta de junio de 2007, se estimaba que se ubicaría en 3% a diciembre de 2008.
Los expertos consultados esperan que el IPC de junio llegue a 0,7%, mientras que en diciembre de 2009, la inflación debiera situarse en 3,7%.
MEDIDAS COLABORADORAS
Ayer el dólar perdió cuatro pesos, debido a la alta oferta de divisas en el mercado y a la expectativa de que el instituto emisor suba en cuarto de punto porcentual la tasa de interés.
La divisa finalizó la jornada en $482,60 comprador y $482,90 vendedor, por lo que el peso aumentó a 3,15% en lo que va del 2008, en circunstancias que durante 2007 anotó un incremento de 6,44%.
El director de la Escuela de Negocios de la Universidad de Viña del Mar (UVM), Piero Moltedo, hace hincapié en que estamos viviendo un periodo económico bastante complejo como consecuencia del precio del petróleo y de muchos alimentos, que han ido en permanente aumento a raíz de la mayor demanda de China e India y por el auge que están teniendo los biocombustibles. Una coyuntura que repercute en todos los sectores de la actividad.
"Sin embargo, esta situación compleja no es de exclusiva realidad de nuestro país. Estamos viviendo una crisis internacional y no se puede culpar al Gobierno del origen de la misma, sino eventualmente de las medidas poco efectivas para sobrellevarla. Pese a la elevada inflación, Chile sigue siendo un país productivo, lo que permite al Banco Central aumentar en 0,25 su tasa de política monetaria y evitar una mayor inflación. Una decisión que los mercados financieros ya están asumiendo", comenta Moltedo.
Así como vivimos dificultades energéticas y alimenticias, el profesional advierte también que el mayor consumo de China e India permite a Chile vender el cobre a un precio más elevado, de manera que lo lógico sería que la autoridad tome medidas más colaboradoras con sectores como el exportador, que es la opción de crecimiento de nuestra economía, suscrita desde principios de la década del '80 y que de no resguardarla, podría comprometer el crecimiento del país de manera posterior a la situación que hoy estamos enfrentando.
credibilidad
No hay que olvidar que los agroexportadores han sido fuertemente golpeados por la baja del tipo de cambio en el mercado interno, con pérdidas que estiman cercanas a los US$ 250 millones sólo en fruticultura durante 2008 .
El economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Marcos Gómez, va un poco más allá y enfatiza que la inflación está absolutamente desalineada. Por más de nueve meses la variación acumulada anual ha estado por sobre el 3%, siendo desde noviembre de 2007 incluso más del doble. Además las expectativas de inflación a 24 meses se desacoplaron del ancla del 3%, lo cual es una señal de que el mercado no sólo cree que el Banco Central ha perdido el control de la inflación a corto plazo, sino que también es altamente probable que en un horizonte más amplio tampoco converja a la meta anual.
Esto significa -a su juicio- una gran pérdida de credibilidad del instituto emisor, el cual debe dar señales claras de que tendrá una actitud más dura hacia el alza de precios y la única forma es aumentando significativamente la tasa de política monetaria, de 6,25% a 6,75%. Gómez recuerda que por la Ley Orgánica Constitucional del Banco Central, la autoridad debe velar por la estabilidad de la moneda y por el control de la inflación, con la meta de que ésta se mantenga en alrededor de 3% anual.
Luego de conocer la variación del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo en que el indicador llegó a 1,2%, la cifra más alta de los últimos 14 años, crece la expectativa de que el Banco Central (BC) eleve la tasa de política monetaria en su reunión de hoy.
Pese a que algunos entendidos son partidarios de que la mantenga, buena parte apuesta a que la elevará de 6,25% a 6,5% para dejarla en ese nivel hacia fin de año, debido a las crecientes presiones inflacionarias producto de la escalada internacional del precio del petróleo y de los alimentos.
Incluso existe cada vez más consenso de que la inflación nacional superará ampliamente la previsión de 4,7%, realizada por el instituto emisor en su último Informe de Política Monetaria (Ipom de mayo) para situarse en 5,5% o más al cabo de 2008.
Así lo arrojó la Encuesta de Expectativas Económicas del Central, correspondiente a junio, en que la corrección al alza de la inflación es la cuarta consecutiva en la proyección para este año observada por este sondeo.
En febrero la estimación era de 3,8%, en marzo de 4,3%, en abril de 4,4% y en mayo fue de 4,7%. Mientras que en la encuesta de junio de 2007, se estimaba que se ubicaría en 3% a diciembre de 2008.
Los expertos consultados esperan que el IPC de junio llegue a 0,7%, mientras que en diciembre de 2009, la inflación debiera situarse en 3,7%.
MEDIDAS COLABORADORAS
Ayer el dólar perdió cuatro pesos, debido a la alta oferta de divisas en el mercado y a la expectativa de que el instituto emisor suba en cuarto de punto porcentual la tasa de interés.
La divisa finalizó la jornada en $482,60 comprador y $482,90 vendedor, por lo que el peso aumentó a 3,15% en lo que va del 2008, en circunstancias que durante 2007 anotó un incremento de 6,44%.
El director de la Escuela de Negocios de la Universidad de Viña del Mar (UVM), Piero Moltedo, hace hincapié en que estamos viviendo un periodo económico bastante complejo como consecuencia del precio del petróleo y de muchos alimentos, que han ido en permanente aumento a raíz de la mayor demanda de China e India y por el auge que están teniendo los biocombustibles. Una coyuntura que repercute en todos los sectores de la actividad.
"Sin embargo, esta situación compleja no es de exclusiva realidad de nuestro país. Estamos viviendo una crisis internacional y no se puede culpar al Gobierno del origen de la misma, sino eventualmente de las medidas poco efectivas para sobrellevarla. Pese a la elevada inflación, Chile sigue siendo un país productivo, lo que permite al Banco Central aumentar en 0,25 su tasa de política monetaria y evitar una mayor inflación. Una decisión que los mercados financieros ya están asumiendo", comenta Moltedo.
Así como vivimos dificultades energéticas y alimenticias, el profesional advierte también que el mayor consumo de China e India permite a Chile vender el cobre a un precio más elevado, de manera que lo lógico sería que la autoridad tome medidas más colaboradoras con sectores como el exportador, que es la opción de crecimiento de nuestra economía, suscrita desde principios de la década del '80 y que de no resguardarla, podría comprometer el crecimiento del país de manera posterior a la situación que hoy estamos enfrentando.
credibilidad
No hay que olvidar que los agroexportadores han sido fuertemente golpeados por la baja del tipo de cambio en el mercado interno, con pérdidas que estiman cercanas a los US$ 250 millones sólo en fruticultura durante 2008 .
El economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Marcos Gómez, va un poco más allá y enfatiza que la inflación está absolutamente desalineada. Por más de nueve meses la variación acumulada anual ha estado por sobre el 3%, siendo desde noviembre de 2007 incluso más del doble. Además las expectativas de inflación a 24 meses se desacoplaron del ancla del 3%, lo cual es una señal de que el mercado no sólo cree que el Banco Central ha perdido el control de la inflación a corto plazo, sino que también es altamente probable que en un horizonte más amplio tampoco converja a la meta anual.
Esto significa -a su juicio- una gran pérdida de credibilidad del instituto emisor, el cual debe dar señales claras de que tendrá una actitud más dura hacia el alza de precios y la única forma es aumentando significativamente la tasa de política monetaria, de 6,25% a 6,75%. Gómez recuerda que por la Ley Orgánica Constitucional del Banco Central, la autoridad debe velar por la estabilidad de la moneda y por el control de la inflación, con la meta de que ésta se mantenga en alrededor de 3% anual.

No hay comentarios:
Publicar un comentario